Estoy muy contenta de poder decir que ya ha sido presentado con éxito mi libro en Almedinilla. Pese a que el tiempo no facilitó el salir de casa, la gente que asistió salió muy contenta y emocionada. La performance a piano de la mano de Jose Antonio Malagón y la lectura con la interpretación del escritor Jose Manuel Muñoz no los dejó indiferentes. Increíble el modo en que el concejal de cultura me facilitó desde el principio la iniciativa ¡Gracias Fran! Fue un honor compartir esa mesa con Susana Aguilera, escritora que me impulsó con su ejemplo a atreverme con esta bendita locura y que me dedicó unas preciosas palabras. Un acto, íntimo y emotivo sin duda.
Papel y lápiz en mano.. Bienvenidos a este trocito de mi, a mi particular y humilde viaje hacia tu corazón. Conquistarlo puede que no sea fácil... pero merecerá la pena aprender para intentarlo.
jueves, 5 de diciembre de 2019
miércoles, 27 de noviembre de 2019
CHARLA CURSO EL VALOR DE LOS VALORES
Ayer tuve la satisfacción de colaborar en un curso sobre valores en el que pude presentar mi libro "Merecer una vida" y hablar de la asociación "Cuidando el alma", a la vez que compartía mi experiencia y los sentimientos que me han llevado a escribir y a implicarme en dicha asociación.
Es muy gratificante que gente que no conoces te diga que la has emocionado, que tiene mucho de lo que hablar contigo, que le has abierto una puerta... Ayer hablé con el corazón y, una vez más, recibí mucho más de lo que di. Gracias a los asistentes por su acogida y a Laura Matas por su invitación.
Es muy gratificante que gente que no conoces te diga que la has emocionado, que tiene mucho de lo que hablar contigo, que le has abierto una puerta... Ayer hablé con el corazón y, una vez más, recibí mucho más de lo que di. Gracias a los asistentes por su acogida y a Laura Matas por su invitación.
jueves, 21 de noviembre de 2019
Participación en "La Ballesta de papel"
Que alegría tengo de participar en este proyecto en su número 17, revista literaria de gran calidad junto a grandes escritores.
En este caso me atreví con un microrrelato titulado "50 segundos" que son los que pasan desde que el semáforo vuelve a ponerse en verde para el peatón y nuestros protagonistas han de decidir si armarse de valor para dar el siguiente paso o no ¿Será posible enamorarse en 50 segundo?
Pasito a paso.
lunes, 21 de octubre de 2019
CUANDO EL "NO" ES NO
Acabo de llegar muy emocionada de una charla a la que me ha invitado a participar el equipo de CUIDADOS PALIATIVOS como familiar que ha pasado recientemente por el proceso de preparación a la muerte. Se debería poder hablar con naturalidad y sin tabúes sobre ello porque es algo que nos puede acontecer a cualquiera en primera persona, tanto si eres el que te vas como si quedas un poquito más en esta vida pero vive esa muerte alguien cercano.
He escrito un texto que me gustaría difundir para llegar a esas personas que tienen en sus manos facilitar los recursos necesarios para que esta labor se pueda ejercer como realmente se necesita. Queremos poder tener una muerte digna y una espera lo más fácil posible. Hemos invertido muchísimo dinero en los últimos años en mejorar la forma en que llegamos al mundo pero apenas somos ni siquiera capaces de hablar sobre cómo nos vamos de él. Evitamos hablar de muerte y de dolor pero existen, están ahí, y te tocará.
Por todo ello dejo el texto que he compartido esta tarde en el Hospital Infanta Margarita de Cabra.
CUANDO EL “NO” ES NO
¿Queréis saber lo que pasó? Ya nadie quiere hablar de ello. Han pasado los meses y parece que nadie quiera recordarlo ¿Sabéis por qué? Porque duele. Sigue pasando el tiempo sin él y en la memoria siguen faltando, entre muchas otras virtudes, las bromas que sabían a abrazo o beso pero que en cualquier caso te sanaban el alma y te devolvían la sonrisa cuando más lo necesitabas; o su empecinamiento por salir adelante siempre sin que notásemos las dificultades para darnos la mejor calidad de vida posible. Incluso el día en que en la consulta de aquel doctor el “no” fue el NO más rotundo, seco y mortífero que pudimos escuchar, él continuó con aquella actitud. Al principio enmudeció pero después lo decidió así.
Fue sin duda aquel “no” el que nos cambió la vida por completo. Saber que NO había nada más que hacer para amarrarlo a nuestro lado por más tiempo. A ese NO me refiero. A que ya no se podía hacer nada, más que esperar. Y es que nadie está preparado, jamás, para afrontar esa espera a solas. Nadie tiene toda la información de antemano de lo que va pasar ni la seguridad de que lo harás bien. Nadie te puede garantizar que te repondrás con facilidad cuando parezca que lo peor ha pasado ya.
No existe dinero ni un “Gracias” que colme lo que sientes por dentro cuando alguien te tiende una mano tras ese maldito “No” y sin embargo ahí están ellos. No solo con la mano tendida, no, sino con todo su ser: te regalan su tiempo, ese bendito tesoro; su hombro, sus oídos, sus brazos, sientes hasta su corazón cercano. Te brindan sus conocimientos, su paciencia, su experiencia… Uno no sabe cómo hacer para compensar tanto sin tener nada que dar a cambio más que dudas, lágrimas y desconsuelo; y sin embargo ahí siguen, aunque pasen los meses y ya nadie hable de ello. Siempre que los necesites los tienes porque ellos no están ahí por trabajo sino porque saben que alguien tiene que estarlo.
Formar parte de un equipo especializado en cuidados paliativos no es una profesión, es un modo de vida y no está pagado, ni mucho menos reconocido. Porque nadie queremos vivir pensando que absolutamente todos estamos expuestos a poder toparnos de frente en cualquier momento con un “NO” en la consulta. Todos. Sin embargo cuando eso ocurre, dejar de estar en este mundo acaba volviéndose lo de menos. Lo que deseas es que el dolor no se empodere, que el tiempo en la agonía no se alargue, que la ausencia se sobrelleve, que los que más quieres y tu propio cuerpo queden en las mejores manos cuando faltes o ya no puedas comunicarte…
Cuando el No es No, solo ellos saben cuidarnos, solo ellos están ahí, seas el que te vas o el que te quedas, deberíamos poder y saber compensarlos. Pero si durante ese durísimo proceso no somos capaces, la sociedad debería estar preparada de antemano para que estos equipos de profesionales al menos no tengan obstáculos que pongan a prueba su motivación a diario. Es injusto e incomprensible que así sea. Es absolutamente descabellado que haya medios para vivir con nivel de vida que llevamos y aún nos encontremos con esta falta de humanidad cuando ese “NO” se cuela en tu día a día.
Recuerda que cuando el “no” es NO, que te puede llegar en cualquier momento, ese “no” no tiene más que una excepción, y se llama CUIDADOS PALIATIVOS.
UN SÁBADO: Microrrelato sobre el cáncer de mama.
Ahí os dejo hoy un regalo para todos aquellos hombres y mujeres que dieron la importancia que realmente tiene a una cicatriz.
Solo os pido que compartáis el enlace desde esta página para que todo el que llegue a esta historia pueda darme su opinión aquí. Muchísimas gracias por participar en este acto comunicativo de sentimientos de corazón a corazón.
UN SÁBADO
Aquel sábado sus dedos empezaron a
acariciar mi mejilla.
Sabía que a continuación el sexo
sería inminente.
Llevábamos
dos días de contención física. Las mismas cuarenta y ocho horas en que mi
cabeza no paraba de darle vueltas a lo mismo ¿qué pasará cuando llegue el
momento? ¿Se lo debería de decir antes? ¿Y si esperamos hasta que nos
conozcamos un poco más? Todas las preguntas me llevaban a tener más y más dudas
sin acercarme en absoluto a lograr la confianza que me faltaba. Es por esto que
decidí dejarme llevar finalmente y por lo que mi cuerpo se volvió gelatina
llegado el momento.
Resolví devolverle mis intenciones
con un beso en la yema de sus dedos en cuanto éstos se atrevieron a llegar a
mis labios y cerré los ojos. Luego lo miré con decisión invitándolo a seguir.
Sus manos, ambas esta vez, se deslizaron por mis brazos, los alzó y levantó la
camiseta sin esfuerzo. No apartó su mirada en ningún momento, es como si nada
más de lo que hubiese más allá de mis iris tuviera la más mínima importancia. Pero
sí que la tenía, vaya si la tenía. Como me notó tensa paró. Retiró mi pelo de
la espalda dejándolo caer hacia los lados con delicadeza. Se notaba que tenía
experiencia, al parecer más que yo. Pero me encantó su ternura y su manera de
intentar tranquilizarme. Desabrochó el sujetador a la primera, sin mirar, me
quedé pasmada.
Ahora tocaba la prueba de fuego.
Se acercó a mí con el pecho
desnudo hasta que su torso quedó totalmente pegado al mío. No dejó de besarme el
cuello en ningún momento. No entendía que no pasara nada, era evidente que
debía haberse dado cuenta. Sus manos, de nuevo ambas, me acariciaron por
completo con total naturalidad y simetría. Solo un pezón, solo una mama, solo
un seno voluptuoso, joven, erguido y sonrosado junto a una considerable
cicatriz deformada, suave y pálida que no hace mucho salvó mi vida. Yo ya había
aprendido a aceptarla, a quererla, de otro modo jamás habría reunido las
fuerzas para verme semidesnuda delante de él. Pero ahora tocaba ver si estaba
preparada para verme frente a la reacción de los demás.
No se separó, no paró, no tenía
ninguna intención de hacerlo, pero justo antes de que me bajara los pantalones
cogí su cara y lo detuve. Me miró sorprendido.
─ ¿Voy demasiado
rápido?
─
No, lo estás
haciendo perfecto, pero…
─
¿Entonces?
No me salió la voz del cuerpo pero
mis ojos inevitablemente bajaron hasta mi bulto.
─ ¿Acaso no es mejor lo que está pasando entre
nosotros en estos momentos? ¿Qué importancia tiene? Anda, ven, disfruta de una
vez, hacía mucho que no sentía que el corazón se me va a salir del pecho. Me
tienes loco.
─
Espera,
¿es que no te ha impresionado nada? Yo creí que…
Su índice selló sutilmente la
estúpida boca que lo estaba echando todo a perder.
Al día siguiente, quedamos para
ver la última puesta de sol del año. Me senté entre sus piernas dándole la
espalda y me dejé caer mientas sus brazos se acomodaban a mi alrededor.
─ ¿Así
que creías que eras tú la que me había conquistado en el gimnasio? ─
Me susurró al oído mientras se producía el ocaso.
─
¿Es
que no fueron mis flores ni mis insinuaciones las que hicieron que te fijaras
en mí?
─
Yo
me fijé en ti antes de que supieras que tenías cáncer.
─
¿Cómo?─
Aquella confesión me pilló de improvisto.
─ ¿Ahora
entiendes lo absurdo de que te enclaustraras en casa para pasarlo todo sola? Me
fue imposible volver a encontrarte, no sabía dónde vivías. Todos los sábados
volví al mismo bar donde nos vimos la primera noche. Si hubieses vuelto antes
me habrías tenido contigo todo este tiempo. No tendrías que haber estado sola.
Aquellas palabras me marcaron
brutalmente. Me revolvieron sentimientos de arrepentimiento y agradecimiento a
su vez.
─
Escúchame─
me dijo seguidamente apretándome un poquito más con dulzura, ─
¿sabes por qué me gusta tu preciosa cicatriz? Porque me recuerda que ahora estás
conmigo. Ya no hay excusas ni miedos. Lo que pasó… pasó. Así que déjalo ir de
una vez. Déjame tocar y gozar cada centímetro de tu piel porque fueron
demasiados sábados preguntándome dónde demonios estarías en esos momentos.
Por
mi cabeza pasaron como estrellas fugaces todos los sábados de tortura mental y
citas médicas, sábados de hospital, los sábados post-quimio, sábados post-
operatorio, sábados de depresión, sábados esperando en casa que creciera el
pelo sin quitarme el pijama, sábados vacíos, sábados perdidos, viva y ni un
solo sábado vivido.
Él
no sabía que realmente sí que fui yo la primera en quedar prendida de él. Fui a
aquel bar para conocerlo antes de enfrentarme a todo porque yo ya sabía lo que
me esperaba, aunque lo que no sabes nunca son las consecuencias. No lamentaba
haberle ahorrado las horas de hospital pero sí el tiempo en que me juré que no
volvería a quedar con un chico. Me sentí absurda por haber creído que nadie
podría hacerme el amor sin aquel pecho, por haber pensado que nunca más me
vería guapa ni atractiva. Pero luego recordé que llegó el día en que fui
valiente, compré flores, me arreglé y se las llevé al gimnasio.
Me giré, y lo abracé. Las palabras
“te quiero” dejaron de parecerme tan grandes pues era justo lo que sentía en
ese momento.
jueves, 17 de octubre de 2019
MERECER UNA VIDA
merecerunavida@gmail.com 16 de noviembre 2019
Dije: Puedo.
Y conocí el pánico.
Volví a decir: ¡Que sí, que puedo!
Y conocí lo que es cumplir un sueño.
Muchísimas gracias a los que habéis estado conmigo en esta aventura llena de magia e ilusión.
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10217526039255371&id=1608518225

http://radiopriego.net/2019/11/14/la-escritora-prieguense-rosa-montenegro-presenta-su-primer-libro-merecer-una-vida/
Dije: Puedo.
Y conocí el pánico.
Volví a decir: ¡Que sí, que puedo!
Y conocí lo que es cumplir un sueño.
Muchísimas gracias a los que habéis estado conmigo en esta aventura llena de magia e ilusión.
Pronto os informaré de los foros y demás actividades relacionadas con este proyecto que se concreten.
La verdad es que nunca pensé que escribiría un libro, que daría entrevistas, que llenaría el museo y conquistaría la atención de una editorial. Eso quiere decir que hay personas que tienen interés en las cosas que tengo que decir, curiosidad por el modo en que las digo y eso, para mí, ya es mucho.
Lo que pasó el pasado sábado en esa sala quedará en nuestra memoria y en mi corazón.
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10217526012454701&id=1608518225
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10217526039255371&id=1608518225

http://radiopriego.net/2019/11/14/la-escritora-prieguense-rosa-montenegro-presenta-su-primer-libro-merecer-una-vida/
En breve entrevista en "crónicas desde la intimidad" en TelePriego!!
sábado, 21 de septiembre de 2019
VÍA DE ESCAPE
Julio 2019
Será un mes que recordaré por el maravilloso reconocimiento que me otorgaron los miembros de la Asociación Cultural Cerro de la Mesa del Cañuelo en su primer Certamen Literario de relatos "Maestro Rafael Armada" como tercer premio. Fue mi primer atrevimiento respecto a presentar mis escritos en un certamen. Ni siquiera había mostrado ninguna de mis historias a nadie y ellos vieron en mi obra algo digno de valorar, por lo cual les doy mis más sinceros agradecimientos. Eso me animó a terminar de escribir un libro que deseo que podáis ver publicado en los próximos meses.
Podéis encontrar "Vía de escape" en estos libritos que tiene la propia asociación.
Aún recuerdo la emoción con la que viví esos días.
"Vía de escape" hace alusión a nuestra hermosa y atractiva subbética que se deja explorar por un niño de 12 años que acaba de discutir con su padre porque lo cree capaz de permitir que su familia se quiebre en dos. Rodrigo decide escaparse en su bici en busca de aventuras para demostrar que ya no es un niño y reclamar que quiere que se cuente con él ante las decisiones que puedan afectarle. La experiencia pronto le enseñará el camino a la madurez además de mostrarle unos paisajes inolvidables.

Será un mes que recordaré por el maravilloso reconocimiento que me otorgaron los miembros de la Asociación Cultural Cerro de la Mesa del Cañuelo en su primer Certamen Literario de relatos "Maestro Rafael Armada" como tercer premio. Fue mi primer atrevimiento respecto a presentar mis escritos en un certamen. Ni siquiera había mostrado ninguna de mis historias a nadie y ellos vieron en mi obra algo digno de valorar, por lo cual les doy mis más sinceros agradecimientos. Eso me animó a terminar de escribir un libro que deseo que podáis ver publicado en los próximos meses.
Podéis encontrar "Vía de escape" en estos libritos que tiene la propia asociación.
Aún recuerdo la emoción con la que viví esos días.
"Vía de escape" hace alusión a nuestra hermosa y atractiva subbética que se deja explorar por un niño de 12 años que acaba de discutir con su padre porque lo cree capaz de permitir que su familia se quiebre en dos. Rodrigo decide escaparse en su bici en busca de aventuras para demostrar que ya no es un niño y reclamar que quiere que se cuente con él ante las decisiones que puedan afectarle. La experiencia pronto le enseñará el camino a la madurez además de mostrarle unos paisajes inolvidables.

Proyecto MARTENIDAD HOSPITAL INFANTA MARGARITA
Hoy os presento algunas imágenes del nuevo aspecto que ofrece la planta de maternidad del hospital Infanta Margarita de Cabra en una colaboración que realicé para las asociaciones de lactancia. Mis ilustraciones sirvieron para realizar estos enormes vinilos que llenan de vida y color los pasillos. Mis felicitaciones al resto del equipo y mis agradecimientos por confiar en mí para llevarlos a cabo con la estética y compromiso social que requería el proyecto.


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