Esta es la historia de una niña que vivió sus primeros años de vida en el paseo de Colombia de Priego de Córdoba, más conocido como "el paseo de las rosas". Un parque precioso en un pueblo privilegiado por su belleza y fuentes de agua. La llamaban "la niña del paseo".
Su concepción se produjo entre un instante de inspiración contemplando a una niña esperar su turno en los columpios y un momento mágico al sentir y escuchar el ambiente de aquel "paseo de las rosas" lápiz en mano. Solo hizo falta cerrar los ojos, inspirar profundamente y disfrutar de aquel eterno segundo con el sonido de los juegos de los niños de fondo. Tras ello, la mano dibujaba sola.
Observé cada detalle de aquella niña que esperaba su momento junto al columpio. Me llamó especialmente la atención el balanceo de ese pie inquieto que revelaba su verdadera impaciencia. Su melena con flequillo recto me hizo remontarme a mis años de niñez en aquella misma plaza, cuando no había columpios pero los niños jugaban e imaginaban miles de historias para divertirse. Fueron años verdaderamente buenos y felices. - ¡Qué bonito sería que una escultura nos evocara a ellos cada vez que paseásemos por aquellas preciosas fuentes!- Pensé.
La imaginaba mirando hacia el cruce de los chorros y las rosas con una tierna y sutil sonrisa. Con la mirada daría la bienvenida a cada turista o prieguense que entrase al parque, y la pose les invitaría a disfrutar de la visita con una actitud alegre pero tranquila.
Deseé con todas mis fuerzas que aquel sueño se hiciera realidad.
Por aquel entonces, primavera del 2004, el concejal de cultura también soñaba con futuros proyectos que engrandecerían aquel maravilloso parque y le devolverían el valor que merecía por su historia y los esfuerzos de su fundador hasta que se donó al pueblo. Propuso una beca de materiales para estudiantes de Priego que quisieran colaborar desde la escuela de artes plásticas y su especial curso de escultura en bronce. La oportunidad encajaba perfectamente a mi situación y me propuse hacer aquel sueño realidad con mis bocetos. Era entonces o nunca.
Cursaba el último trimestre para licenciarme. Solo faltaba presentar el proyecto fin de carrera y ya empezaba a aflorar en mí un instinto maternal con aquella obra. En la facultad de Bellas Artes aceptaron la fusión de este trabajo con la beca concedida y comenzó una hermosa iniciativa.
El proceso fue complejo, difícil, pero no decayó la ilusión. Con la ayuda profesional del mejor equipo de profesores, artistas y sobretodo personas, aquella niña comenzó a existir.
(Aprovecho este hueco para dar de nuevo mis más sinceros agradecimientos a todos los colaboradores, en especial a Miguel, Juan Antonio, Luis, Marta y nuestro gran Venancio).
El 6 de enero del 2006, día de reyes, todos los asistentes a la conferencia, donde se explicaba cada paso que se había dado, estaban invitados a ir a la inauguración oficial de la obra en el propio paseo. Aquella mañana llovió muchísimo pero aún así se celebró el acto. Fotos, entrevistas, propuestas de trabajo... Nadie puede imaginar lo que supuso aquel respiro en que finalmente todo salió bien.
-"Los sueños se hacen realidad" - me repetía para mí misma una y otra vez para terminar de creérmelo.
Había sido mucho esfuerzo, sacrificio y una lucha constante contra mis propios miedos. Al terminar, cuando todo el mundo se estaba marchando, me volví a mirarla. Y allí estaba, sola, con preciosas flores de colores adornando la peana y gotas de lluvia resbalando por su pelo.
- Pronto saldrá el sol, pequeña- Le deseé.
En septiembre del 2011 el concejal me llamó: "la niña"... había desaparecido. Una vecina se alertó al ver que no estaba allí una mañana. Se llamó a la guardia civil y se inició la investigación.
Quizás no era la niña más bonita del mundo, pero era "mi niña" y tardé casi dos años en darle vida.
Pincha para ver la Noticia de la desaparición según el periódico ABC.
Pincha para ver la Búsqueda de la niña periódico local Adarve.
La única teoría que oí es que a esas horas ya sería bronce fundido en algún taller clandestino que compraba hierro y otros metales a una banda rumana que ya había saqueado otros pueblos.
La verdad no se sabe ni se sabrá con certeza.
Pero a todos aquellos que la añoráis y os habéis acordado de ella al conocer mi blog tengo algo que deciros: No todo está perdido.
La niña es fruto de un molde propiedad del ayuntamiento que puede volver a reproducirse y... ¡ese molde aún existe!
En el verano de 2016 se hizo una prueba en cemento y se recuperó su espíritu. Tras años deteriorándose creemos que aún podría servir. En su momento hubo cierto interés en recuperarla en cemento blanco pues su lugar original sigue a día de hoy dejando un solitario vacío a la espera de que la forma vuelva a su ser en aquella peana.
Ojalá algún día el ayuntamiento vuelva a interesarse en recuperar lo que ya forma parte de la cultura e historia de Priego y de los recuerdos de muchos prieguenses. Ojalá algún día la gente comience a amar su entorno cultural y a valorar el esfuerzo y trabajo que hay detrás de estas obras. Ojalá esta pérdida solo sea el principio de una larga y bonita historia: La de una niña que desapareció para volver y quedarse para siempre, como homenaje a todas aquellas familias que viven sin perder la esperanza de encontrar a sus niñ@s nunca. Mucha fuerza y todo mi corazón para ellos.





Los que se acordaban de ella me preguntaban a menudo, ¿ha aparecido? ¿se va a volver a poner? ¿qué pasó?
ResponderEliminarCreo que necesitaba crear este pequeño homenaje para ella y para dar las gracias a todos aquellos que aunque pasan los años no la olvidan.
Qué historia tan emotiva, Rosa. Ojalá se cumplan tus deseos y Priego recupere algún día a su "niña del paseo". Un abrazo.
ResponderEliminarTodo volverá a su lugar Rosa....
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